Spanish poem
En la soledad – I
by Antonio Ros de Olano (1808–1886)
¡Madre Naturaleza! Yo que un día, prefiriendo mi daño a mi ventura, dejé estos campos de feraz verdura por la ciudad donde el placer hastía,
vuelvo a ti arrepentido, amada mía, como quien de los brazos de la impura vil publicana se desprende y jura seguir el bien por la desierta vía
¿Qué vale cuanto adorna y finge el arte, si árboles, flores, pájaros y fuentes en ti la eterna juventud reparte,
y son tus pechos los alzados montes, tu perfumado aliento los ambientes y tus ojos los anchos horizontes?