Spanish poem
Sonetos – X
Los dos, un día, en solitario huerto, nos vimos con placer, fingiendo en vano, junto a un almendro, que se alzaba ufano de vigorosa floración cubierto
Ya del invierno entumecido y yerto presentía la tierra el fin cercano, y de verde matiz vistiendo el llano esmaltaba la mies el surco incierto
Cruzáronse al azar nuestras miradas, llenas de fuego, como en lid reñida centellando se cruzan dos espadas.
Y envolvió nuestras almas de tal modo aquel desbordamiento de la vida, que, sin hablar, nos lo dijimos todo.