Spanish poem
Poemas del mar – III
Y volvieron de nuevo las febricientes horas; el sol vertió su lumbre sobre la pleamar, y resonó el aullido de las locomotoras y el adiós de los buques dispuestos a zarpar.
Jadean chirriantes en el trajín creciente las poderosas grúas y a remolque, tardías, las disformes barcazas andan pesadamente con sus hinchados vientres llenos de mercancías;
nos saluda a lo lejos el blancor de una vela, las hélices revuelven la luminosa estela Y entre el sol de la tarde y el humo del carbón,
la graciosa silueta de un bergantín latino se aleja lentamente por el confín marino, como una nube blanca sobre el azul plafón