Spanish poem
Puerto desconocido...
Puerto desconocido, desde donde partimos esta noche, llevándonos el corazón opreso; cuando estamos a bordo, y en el alma sentimos brotar la melancólica ternura del regreso
Silencio; tras los mástiles la luna, pensativa, en las inquietas ondas su plenitud dilata; y en el cielo invadido por la pereza estiva, las estrellas fulguran como clavos de plata
¡Oh, sentirnos tan solos esta noche infinita, cuando, acaso, un suspiro de nuestra fe marchita va a unirse al encantado rumor del oleaje!
Y emprender, agobiados, la penosa partida sin que un blanco pañuelo nos de la despedida ni haya una voz amiga que nos grite: ¡Buen viaje!