Spanish poem
Poemas del mar – IV
Llegaron invadiendo las horas vespertinas; el humo denso y negro manchó el azul del mar, y el agrio resoplido de sus broncas bocinas resonó en el silencio de la puesta solar
Hombres de ojos de ópalos y de fuerzas titánicas, que arriban de países donde no luce el sol: acaso de las nieblas de las Islas Británicas, o de las cenicientas radas de Nueva York.
Esta tarde, borrachos, con caminar incierto, en desmayados grupos se dirigen al puerto, entonando el Good save con ritmo desigual.
Y en un ¡hurra! prorrumpen con voz estentorosa al ver sobre los mástiles ondear victoriosa la púrpura violeta del pabellón Royal