Spanish poem
Poemas del mar – III
Navegamos rodeados de una intensa niebla; no hay un astro que anime la negra lontananza; y nos da el buque, en medio de la noche de niebla, la sensación de un monstruo que trepida y avanza.
Baten las olas lentas su canción marinera, el piloto pasea, silencioso, en el puente; y un centinela, a popa, junto al asta bandera, apoyado en la borda, fuma tranquilamente.
Tiene un no sé qué indómito su mirada perdida, el resplandor rojizo de su pipa encendida en la toldilla a oscuras pone un candente broche;
y al mirar su silueta de rudo aventurero, sueña que viaja a bordo de algún barco negrero, nuestra alma, que es gemela del alma de la noche.