Spanish poem
Poemas del mar – Final
Yo fui el bravo piloto de mi bajel de ensueño, argonauta ilusorio de un país presentido, de alguna isla dorada de quimera o de sueño, oculta entre las sombras de lo desconocido.
Acaso un cargamento magnífico encerraba en su cala mi barco; ni pregunté siquiera; absorta mi pupila las tinieblas sondaba, y hasta hube de olvidarme de clavar mi bandera
Y llegó el viento Norte, desapacible y rudo; el poderoso esfuerzo de mi brazo desnudo logró tener un punto la fuerza del turbión;
para lograr el triunfo luché desesperado, y cuando ya mi cuerpo desfalleció cansado, una mano en la noche me arrebató el timón.