Versos Spanish Fernán González de Eslava Sonetos laudatorios

Spanish poem

Sonetos laudatorios

by (1534–1603)

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Canten vuestra eleccion en dulce historia, Pues habeis vuestro libro dedicado, Bustamante, al dotisimo Prelado Del nombre de Guzman ilustre gloria. Será de eterna fama su memoria, Pues le habéis tan de punto levantado Y en lámina de bronce trasladado Do seguro podrá cantar vitoria. Los coloquios que trata son divinos, Y ampáralos la ilustre y santa mano De un prelado tan sabio y tan discreto. De amparo tan supremo son muy dignos. Que siempre les hará el camino llano, Levantando de punto su concepto.

¿Quién sube al sacro monte coronado Con palma y con laurel tan vitorioso? Bustamante, un prudente religioso Que al monte con mil honras deja honrado. En toque de amistad ha bien mostrado Quilates de su oro tan precioso. Pues á su muerto amigo tan famoso De muerte á nueva vida ha trasladado. Sacó sus obras de tiniebla oscura Do las habia olvido sepultado, Y á luz su libro santo y provechoso. Hoy vemos á los dos en suma altura, Al muerto á nueva vida levantado, Y al vivo porque gana lauro honroso.

Si el padre á quien buen hijo ha sucedido Se dice que está vivo, habiendo muerto, El muerto Hernan Gonzalez vive cierto Que en un fiel amigo ha revivido. Que el espíritu que á dos estaba unido Con el que acá quedó da tal concierto A sus obras, pues han tomado puerto Habiendo mil naufragios padecido. Gonzalez entonó con armonía Divina cien mil cantos celestiales, Solo dando con ellos gloria al cielo; Mas Bustamante, cuyo celo ardia Por dar este tesoro á los mortales. Le saca á luz dejando rico el suelo.

El sagrado laurel ciña tu frente. La yedra, el arrabian, trébol y oliva. Porque (aunque muerto estás) tu fama viva Y se pueda extender de gente en gente. El tiempo la conserve, pues consiente Que el levantado verso suba arriba, Y en láminas de oro el nombre escriba Del que no tiene igual de Ocaso á Oriente. En el carro de Apolo te den gloria, Digo de aquel Apolo soberano A quien con tanto amor tan bien serviste: Y pues él hace eterna la memoria, Con que muevas mi pluma con tu mano La gloria alcanzarás que acá nos diste.

Un firme, tierno y valeroso amante De un eslabon de la amistad asido Nos muestra de la fe con que ha vivido Una vitoria pública y triunfante. Y porque más la fama el hecho cante. En libro imprime su valor crecido Por un Fernando á quien nos tiene unido Otro que goza el cielo rutilante. El uno muere por vivir en gloria, Y el otro, como voz del muerto amigo, Canta sus versos en libro de memoria. Si hay de su vida y obras tal testigo Y una amistad tan firme es ya notoria, ¿En quién tendrán sus obras más abrigo?

Dos almas y una fe firme y constante Muestran por este libro ser iguales. La pluma del heroico Hernan Gonzalez Y el buen celo del Padre Bustamante. No sé cuál de las dos queda triunfante. Pues entrambas de honor y amor son tales, Que ensalzando sus nombres inmortales' Mi pluma, hacen quq invidiosa cante. El que nos dió primero esta riqueza Dejóla en el olvido con su muerte. Mas este cisne hoy canta su memoria. Pues si entrambos siguieron esta empresa. Mostrando un firme amor y un alta suerte, Bien merecen entrambos lauro y gloria.

Diestro pintor de lo divino humano, Fabricador de imágines eternas. Por el pincel celeste que gobiernas Juro que Apeles te prestó su mano. Mirando estoy este retrato ufano Coronado de lauro y flores tiernas. Que aunque olvido te tiene en sus cavernas Vive por él tu nombre soberano. Vive por él tu celestial poesía, Pues que la saca á luz tu amigo grato, Y da de tu valor muestra bastante. Tuyo es el verso, tuya es la armonía, Tuya es la mano, tuyo es el retrato, Mas los colores son de Bustamante.

Cria en sus venas nuestra madre anciana El oro puro y plata trasparente De que el sol se corona en el oriente Y adorna su cabello la mañana. El minero sagaz con traza humana A do la rica vena de oro siente Cava y trabaja hasta tener presente El que amorosas voluntades gana. Hernan Gonzalez (que es ya tierra) ha dado Oro divino con que el tracio Apolo Adorna su guirnalda de diamante. Descubrióle un minero á quien ha honrado La invicta fama en su dorado polo Diciendo á voces, ¡Viva Bustamante!