Versos Spanish Gertrudis Gómez de Avellaneda Detente; Aquilón Silvoso

Spanish poem

Detente; Aquilón Silvoso

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Detente; Aquilón silvoso, Plega un momento tus alas, No más impeles las nubes Ni estremezcas las montañas, Ni del árbol ya desnudo Destroces las secas ramas, Ni del arroyo tranquilo Turbes las ondas de plata. No más en el mar airado Levantes negras oleadas, Ni arrastres cual leve pluma La nave que incierta vaga. Tu raudo curso suspende Y el insano furor calma, Que un mensaje de ternura Voy a entregar a tus alas. Y después rápido vuela A la orilla perfumada Que con sus ondas fecundas El Betis risueño baña. ¡Allí respira el objeto De mi cariño entusiasta! ¡Allí mi amiga indulgente, Allí mi madre adorada! ¡El talismán de mi vida, El faro de mi esperanza, La fuerza que me sostiene, Y el abrigo que me ampara! Llévale los puros votos Que por ella forma el alma, Y los amantes suspiros Que el corazón le consagra. Llévale tiernas caricias, Llévale dulces palabras La esperanza que enajena Y los recuerdos que halagan. Vuela, Aquilón, presuroso, Y en un batir de tus alas La distancia salva odiosa, Que de mi bien me separa. Mas al llegar a su lado Depón la violenta saña, Mitiga los soplos fríos Y el fuerte rugido acalla. Toma los hálitos puros De las balsámicas auras, Y si flores no encontrares Con que perfumes tus alas Toma de su puro aliento La suavísima fragancia. ¡Vuela Aquilón, y no ternas Con ninguna equivocarla! Si ves hermosa matrona Erguida como la palma, Frente pura, grave paso, La mirada dulce y blanda; Que consuela al infelice Y a los débiles ampara, Que al que calumnian defiende Y protege al que maltratan; ¡Es ella, Aquilón, es ella! Llega abatido a sus plantas, Con respeto la saluda Y cariñoso la halaga. Si ves en el templo augusto Orando al píe de las aras Una figura apacible Con negros tules velada; Si entre el velo transparente En sus hermosas pestañas Furtiva lágrima observas Que su fervor te declara, Si oyes salir de sus labios Bendiciones y plegarias, Y por su esposo y sus hijos Implorar de Dios la gracia: Sí la ves ¡ayl ofrecerse, (¡Ella pura, casta y santa!) Si la justicia del cielo Una víctima demanda... ¡Es ella! ¡mi dulce madre! ¡El puerto de mis borrascas! ¡El ángel que me custodia! ¡El corazón que me ama!

Vuela presuroso, Raudo Aquilón, vuela Allá do la suerte Seguirte me veda. Del Betis saluda La orilla risueña Y no enamorado Tu vuelo suspendas. Llega do te envía Mi fina terneza Y a mi dulce madre Mis votos presenta; Mis votos amantes, Mis caricias tiernas, Mis gratas memorias, Mis tristes querellas. Y dile que el año Oue hoy nuevo comienza, Me encuentra llorona Gimiendo su ausencia.