Spanish poem
Muy Joven Eras, De Mí Distante
by Gertrudis Gómez de Avellaneda
Muy joven eras, de mí distante, Del mundo acaso desconocido, Cuando de pronto voló vibrante De tu arpa un eco, que hirió mi oído. ¿Por qué ¡responde! de aquel instante La impresión grata jamás olvido? ¿Por qué en la tierra vagando errante, Do quier de tu arpa seguí el sonido? Es que un alma fraterna Reconocía Mi alma, y con voz interna Le respondía: Así sin verte Ya entre los dos mediaba Vínculo fuerte. ¡Genio fecundo! Sentí yo entonces lo que hoy columbras; Lo que ni aun hora comprende el mundo... ¡Sí, ya sabia Que, sin la gloria conque deslumbras, De tu alma hermana nació la mía. ¿Y tú me dices que encumbre el vuelo, Y que a Querubes de altiva ciencia Preguntar ose si puso el cielo En nuestros genios la misma esencia? Si de dudarlo nació tu anhelo, Yo, más dichosa, tengo evidencia Que, aunque las cubra distinto velo. Un alma habemos y una existencia. Yo, si en ti cabe duda, Puedo afirmarlo, Aunque al cielo no acuda Para indagarlo; Pues miro y siento Que es gemelo del tuyo mi pensamiento. ¡Vate divino! Si cada acento que ardiente exhalas Yo lo comprendo, yo lo adivino, ¿Dudar podría Que, aunque se vistan distintas galas, Son dos hermanas tu alma y la mía? Por eso entrambas de amor ajenas, Con lazos se unen de mas valía, Y del cariño fraterno llenas Entrambas viven de poesía. Aun a distancia partir sus penas Sabrán ¡oh amigo! cual su alegría, Y de este mundo saldrán serenas Dejando un rastro de su armonía. ¡Las dos una fe tienen, Un Dios adoran, Y de una patria vienen Y a par la lloran; Así en su vuelo Juntas saldrán triunfantes Del triste suelo! ¡Vate sublime! ¡Cuándo en él suelten la vil escoria Del frágil cuerpo, que las oprime, Verás que ufanas Allá ceñidas de eterna gloria Se dan los brazos las dos hermanas!