Versos Spanish Gertrudis Gómez de Avellaneda Naciste En La Tierra Virgen

Spanish poem

Naciste En La Tierra Virgen

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Naciste en la tierra virgen Que, por el mar abrazada, Bajo del trópico ardiente Aspira del sol la llama. Naciste en aquellos campos Do la mano soberana Con mil rasgos atrevidos Su inmenso poder señala. Allá do en bosques eternos, Perenne mansión del aura, No se albergan crudas fieras Ni viles sierpes se arrastran: Mas do en la noche tranquila, Turbando la ardiente calma, Responde al tierno sinsonte La tórtola enamorada. Allá do en montes altivos Se ostentan las verdes faldas Oprimidas con el peso De nunca marchitas galas. Allá do cruzan arroyos Sus cristalinas guirnaldas, En torno de agrestes ceibas, De erguidos cedros y palmas, A cuyos pies, y al abrigo De sus siempre frescas ramas, Florece el útil cacao, Se mece la dulce caña, Y el cálido café luce Sus pulidas flores blancas, Y sus granos purpurinos, Y sus hojas de esmeraldas. Allá donde nunca el hielo Aprisionando las aguas De sus líquidos cristales El blando murmurio acalla. Allá donde el cierzo rudo Jamás desplega sus alas, Ni presta la nieve al suelo Aspecto de vejez cana. Mas donde del sol al rayo, De amor sus hondas entrañas Siente hervir la tierra, y tiembla, Y se sacude agitada. Donde huracanes potentes Inmensos campos arrasan, Y a la voz ronca del trueno Se ensordecen las montañas. Allá, como yo, naciste: Allá naciste, y es fama Que el sol al verte detuvo Por un instante su marcha. Por eso, dicen, que vierten Tus ojos su activa llama, Y que es tu tez tan hermosa, No deslumbrando por alba. Y si allá nacida fuiste, Por aquel astro animada, Entre huracanes y brisas, Entre ceibas y entre cañas, ¿Qué mucho que en ti se vean Combinaciones tan raras De pasión y de dulzura, De languidez y pujanza? ¿Qué mucho que en ti se asocien La fortaleza y la gracia, Hechizos muelles del cuerpo, Excelsas dotes del alma? Y si arrullada dormiste En los sueños de tu infancia Por el mar y por el trueno, Por sinsontes y por auras, ¿Qué mucho que en ecos lances De tu armoniosa garganta, Esos cantos que sorprenden, Que electrizan y avasallan? ¿Qué mucho que tu voz pura, Ya vigorosa, ya blanda, Alcance los varios tonos De cien pasiones contrarias? ¡Hija del trópico ardiente! ¡Digna imagen de tu patria! ¡Virgen. joven como ella, Como ella fuerte y lozana! ¡En ti la gozan mis ojos, En ti mi pecho la ama, En ti la admira mi mente, Y en ti mi lira la canta!