Spanish poem
Tempestad
by Gertrudis Gómez de Avellaneda
Al soplo de Aquilón en noche oscura Surca mi nave el líquido elemento, Y al negro mar, y al negro firmamento Mi alma supera en luto y en pavura. Con la tormenta insana se conjura Siguiendo al mar y al irritado viento; A. cada rayo exhala un pensamiento, A cada oleada vuelve una amargura. Prosigue sin solaz tu rumbo incierto, La estrella lucirá, nave perdida, Que te debe guiar a amigo puerto: Mas ¡ay! que las lumbreras de mi vida Nubláronse por siempre, y de mi alma Nunca a la tempestad siguió la calma.