Spanish poem
Si Amor, Que Tantas Veces
by José Selgas
Si amor, que tantas veces Pena y placer confunde, Derramara en mi pecho Sus tiernas inquietudes; Sea aquella a quien mi alma Su adoración tribute, Más blanca que la nieve, Con que el invierno cubre Las solitarias crestas De las lejanas cumbres; Más dócil que la palma; Más pura que el perfume Que al despertar la aurora Por el ambiente sube; Y el color de sus ojos Cariñosos y dulces, Del color de las hojas De los lirios azules. Nunca, virgen modesta, Más tu hermosura luce Que cuando la alba frente Graciosamente encubres Con las hojas suaves De los lirios azules. Tú, virginal doncella, Que con mirar seduces, Y de hermosos cabellos Orgullosa presumes, Si quieres que tus rizos Por lo negro deslumbren, Por lo brillantes cieguen, Venzan por el perfume, Deja que sueltos caigan Y que tu seno inunden; Y a tu capricho esmalta Los abundantes bucles Con las hojas más frescas De los lirios azules. Jamás, cándida niña, En cuya boca dulce La gracia y la inocencia Riendo se confunden, El ámbar de tus labios Más puro se difunde, Que cuando en dócil beso Tu fresca boca unes A las hojas brillantes De los lirios azules. Tú, tierna desposada, Que en tu inquietud descubres Que de los castos sueños El término se cumple, Y que un bien se realiza Y una esperanza huye; Si anhelas, porque es germen De amor y de virtudes, Conservar la pureza Cuando el placer apures, Bebe el blando rocío Con que la tarde cubre Las entreabiertas hojas De los lirios azules. No sé qué misterioso Secreto encanto infunde El color de las hojas De los lirios azules. Mas ¡ay! azul es siempre La pudorosa nube Donde la aurora oculta Sus misteriosas luces; Azul es la primera Lágrima que discurre Por la suave mejilla De la virgen que sufre De su primer deseo Primeras inquietudes; De azul visten los montes Sus empinadas cumbres, Por donde nace el día, Por donde el sol se hunde, Azules son las alas Del tímido querube, Que enciende en las estrellas Su vaporosa lumbre; En azules caprichos Inquieto se consume El humo del incienso Que por el aire sube; Azul es la alegría Que la inocencia infunde, Y es azul la esperanza; Los ciclos son azules. No sé qué puro encanto Al corazón descubre El color de las hojas De los lirios azules.