Versos Spanish José Tomás de Cuéllar Al poeta mexicano D. Juan Ruiz de Alarcón

Spanish poem

Al poeta mexicano D. Juan Ruiz de Alarcón

by (1830–1894)

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BROTÓ en el primer día De la mirada del Señor radiante, Cual torrente fecundo, La luz que inunda el anchuroso mundo; A sus reflejos mil, aparecieron Nubes de vistosísimos colores Que en el diáfano espacio se extendieron A los primeros fúlgidos albores.

Sonrió naturaleza: Y de entonces el hombre, El bruto, el pez, el ave, El reptil y el insecto imperceptible, Con gratitud inmensa y alegría Saludan en el mundo El sonrosado albor de cada día.

Más bondadoso aún el Increado, Al sér privilegiado Otra luz quiso darle refulgente, Y de su misma mente, Lleno de amor profundo, Un destello arrancó, y onmipotente El génio vino á iluminar al mundo.

Lo alumbra, sí; pero también la envidia Torpe, á sus pies, cual víbora iracunda, Lucha en su encono y su fatal perfidia Porque el génio inmortal en polvo se hunda. ¡Estéril anhelar! el vulgo frío Indiferente huella Las ricas flores del talento humano..... Pero jamás del hombre el soplo vano

Atravesara el límpido vacío Para apagar á la remota estrella.

Homero el inmortal cruzaba errante Por los pueblos de Grecia: infortunado Colón, que sabio y fuerte Quiso á la España regalar un mundo, Halló en España, por su infausta suerte, El desprecio profundo: Sócrates que en el seno Vertió de Roma su saber un dia Recibió de esa misma patria impía Para sus labios el fatal veneno; Y en calabozo oscuro Murió quien vive de la fama encanto, El gran Cervantes, el preclaro ingenio, El mutilado ilustre de Lepanto.

Hoy de Alarcón la inmarcesible gloria Venís á celebrar, ¡ofrenda justa Cuando revive su olvidada historia! ¡Ah! también él, sentido y tierno vate, Que enseñó la verdad, que denodado Defendió la virtud, que independiente

El vicio combatió, bebió en el cáliz Del amargo dolor. El vulgo torpe Que el genio de Alarcón no comprendía, Con escarnio y con mofa le pagaba, Y Alarcón, aunque triste, no cedía. Ni al eco de las burlas que escuchaba Se amenguó su nobleza é hidalguía; Pero su tierno corazón lloraba!

Triste destino el del talento! ¡oh cuántas, Cuántas víctimas, todas inmortales! Al cruzar por el valle de la vida Sienten el alma de dolor transida; En su existencia el genio en vez de flores Encuentra llanto y luto y sinsabores; Mas llega al fin un día En que esos seres que tan solo alientan Encono y osadía, Con la cerviz doblada, Al contemplar esos ilustres nombres En los eternos fastos de la historia, Se humillan al fulgor de tanta gloria. Libre la fama por el orbe todo ¡Alarcón! repitiendo

Su alto triunfo pregona placentera, Y orgullosa la patria en que naciera El vate, vibra palmas de victoria Y entusiasmada canta Himnos eternos á su limpia gloria; Venid á regar flores, Venid á dar al viento vuestros cantos, Ardientes trovadores, Y del hijo del Tasco, del poeta, Ensalzad el aliento soberano: El mundo todo con respeto admire La gloria del ilustre mexicano. México ¡oh patria mía! Cara á mi corazón y desgraciada, Pláceme ver que rindes á porfía Culto al saber, y al genio omnipotente Tienes verde corona preparada. Pláceme verte en tu dolor prolijo Aunque el consuelo el porvenir no mande, Llora, patria infeliz, era tu hijo, Mas levanta la sien, porque era grande....!