Spanish poem
A Blanca
Despierta, Blanca mía, Que ya brillante y clara, A largo andar se viene Riendo la mañana.
Despierta, que ya alegres Los ruiseñores cantan Sus amorosas letras Saltando entre las ramas.
Despierta, Blanca hermosa, Y al bosque ameno baja, A dar al campo enojos Y avergonzar al alba.
Y baja sin recelo, Que quien aquí te aguarda No ha de cansarte, hermosa, Contándote batallas.
No de su noble estirpe Los títulos y hazañas Te contará altanero, Ni necias antiguallas.
Ni te dirá en prolijas Razones estudiadas, Costumbres y opulencias De tierras más lejanas.
Ni en versos lastimeros, Al ronco son del arpa, Lamentará, fanático, Desastres de su patria.
No; lejos de nosotros Creencias tan livianas, Estúpidos ensueños Que son al cabo nada.
Despierta y ven al bosque, Donde te espero, Blanca, Por verte más hermosa Que el sol que se levanta.
Aquí hay sombríos lechos. Con que la hierba blanda Convida, al son acorde De fuentecilla mansa.
Aquí las mariposas Sobre la frente vagan, Y las pintadas flores Revientan en fragancia.
Y bullen los arroyos, Y murmuran las ramas, Al compasado impulso De las sonantes auras.
El sol tiñe las cimas De las rocas lejanas, Cubiertas de rocío Sus asperezas calvas.
Aquí todo es contento, Seguridad y calma. ¡Oh! Ven, paloma mía, A la floresta baja.
¡Oh! ¡Cuán hermosa viene! ¡Qué bella estás, mi Blanca! Cantad, parleras aves, Cantad y saludadla.
Te tengo entre mis brazos. ¿Qué espero? ¿Qué me falta? La dicha de mirarte Me enajena y embriaga.
Y… lejos de nosotros Los mundanos fantasmas, La gloria y el renombre, La grandeza y la patria.
Locuras, Blanca mía, Ridículas palabras; La gloria y la grandeza Son ilusiones vanas.
¿Te ríes, vida mía? ¿Recuerdas aún las lágrimas Que un día por la gloria Vertí sin esperanza?
¡Oh Blanca! Era otro tiempo: Ya más segura el alma, No soy más que un poeta Que ocio y placeres canta.
¿Aun ríes? Cómo brillan Tus pupilas Me abrasa No sé qué fuego en ellas… ¡Oh, dame un beso, Blanca!
La gloria es un ensueño, Todo en la tierra pasa; Dame un beso y, si quieres, Rompe mi lira, Blanca.