Spanish poem
Mis Ilusiones
¡Cuán grata la memoria Las horas fugitivas Renueva embelesada De mi niñez florida! ¡Con qué indecible encanto Repaso aquellos días De aéreas esperanzas, De olvido y paz sencilla, En que todo a mis ojos Riente se ofrecía, Pura siempre y sin nieblas Del Sol la luz benigna! Aquellos en que al lado De la sin par Dorila, Con la feliz llaneza Que la igualdad inspira, Yo de su amor naciente Las tímidas primicias, Y ella el mío en los trinos Gozaba de mi lira. No trocando dichoso Mi oscuridad tranquila Por cuanto los mortales Con más ardor codician, Sin los cargos y penas Que hoy mi espíritu abisman, Sobrando a mis deseos Mi humilde medianía, Yo ciego la adoraba, Y ella por mí perdida Con virginal ternura Más ciega me quería: Siguiendo mis pisadas. Cual dulce tortolita, Que de su fiel consorte Ni un punto el lado olvida. Amor nos dio sus fuegos, Citeres sus delicias, Nuestra inocencia amable Descuido y alegría. ¡Oh tiempo afortunado! ¡Oh edad de amor y risas! ¡Sabrosas ilusiones, Que aun la razón fascinan! Cuando alegre os recuerdo, Piensa el alma embebida Que la corriente sube Del río de la vida. Y en un grato delirio Por su plácida orilla, Toda juegos y bailes, Toda aplausos y vivas, Entre flores y sombras, Cual un tiempo solía, A mi aún niño me sueño, Y a mi Dorila niña. Y bebo, y canto, y río; Y en nueva lozanía Los años desaparecen, Que mi verdor marchitan, El aire embalsamado, Y la delicia misma Respira alegre el seno, Que respirar solía. Y los dulces transportes, Y encantos y alegrías Que entonces me embriagaron, La mente se imagina. ¡Feliz yo, cuántas veces Me ofrece compasiva Las sombras mi memoria De mis pasadas dichas!