Spanish poem
Para un album
by Julián Romea (1848–1903)
Album, ya llegó la hora De que en tí venga á escribir; Pero no sé qué decir: No conozco á tu Señora.
Sé que se llama Leocadia, Y que es una criatura Trasunto de la hermosura De las pastoras de Arcadia.
Pues está todo sabido; Que al ver su esmalte y color Nadie pregunta á la flor El jardin en que ha nacido.
Y cuando al jarron se asoma Del gabinete templado, Blandamente perfumado Por su regalado aroma,
Todos ansiosos la miran; Y en el galano portento De sus matices sin cuento El pincel de Dios admiran.
Así la muger hermosa, Cuando su frente levanta, Nuestros sentidos encanta Como la purpúrea rosa.
Es verdad que algunas crecen Ostentando en su figura Esa celeste hermosura, Que por cierto no merecen:
Que con el propio dolor Que causan juegan con calma; Porque hay mugeres sin alma, Como hay flores sin olor.
Pero no tú, bella niña; Que sé yo que el que á tí llega, Si al sol de tus ojos ciega, De tu bondad se encariña.
Pues advierte, con razon, Cuando en tus hechos repara, Que como bella es tu cara Es bello tu corazon.
Por esa senda dirije Siempre tu planta gallarda, Y que el ángel de la guarda Con sus alas te cobije:
Y del orgullo á despecho, Funda tu gloria triunfante Mas que en tu lindo semblante En la bondad de tu pecho.
Que huye la hermosura leda; Mientras la bondad hermosa Como en su huerto la rosa Prendida en el alma queda.
Y no la llega á manchar El mundo con sus desmanes, Ni sus recios huracanes Logran su tallo quebrar:
Ni la descolora el frio De la edad, que el cuerpo pliega, Porque la Virgen la riega Con su bendito rocío.
Ni al hombre son tan preciosas, Ni dan alivio á sus penas Como las mugeres buenas Las mugeres mas hermosas.
Que si en las bellas se encierra Del mundo un alto blason, En cambio las buenas son Los ángeles de la tierra.