Spanish poem
El sueño del cóndor
by Leconte de Lisle (1818–1894)
Más allá de las rigidas pendientes, Más allá de las rudas cordilleras, Más allá de las brumas conocidas Por las águilas negras, Más alto que las cumbres horadadas En espirales tétricas Do el flujo hierve de las igneas lavas, Con la flotante plumazón revuelta El gran pájaro lleno de sombría Taciturna indolencia, El espacio infinito, el sol que muere, Con sus ojos impávidos contempla. Sobre salvajes pampas que se extienden
De los montes al pié, la noche rueda; Adormece de Chile las ciudades, Y el Pacífico mar y las riberas, Y el divino horizonte y el callado Continente, y por todo se pasea: Del llano á la colina y desde el valle Á la garganta oculta en la ladera, Crece, de cima en cima, el torbellino Con sorda agitación de alta marea. Como un espectro en el peñón erguido, Entre vagos fulgores, él espera Sobre la nieve que sangrar parece, Al mar siniestro que tenaz le acecha. Y el mar sube por fin y le circunda; La Cruz Austral, en tanto, centellea Del cielo en los abismos constelados. De dicha él grazna, su plumaje tiembla, Yergue el cuello pelado y musculoso, Atrás la nieve de los Andes queda, Con ronco grito sube, Sube tan alto, que ni el viento encuentra Y, distante del mundo y de la vida, Distante de la tierra, Duérmese el cóndor en el aire helado Con sus alas inmóviles abiertas.