Spanish poem
Deja Que Me Refugie En El Ensueño
Deja que me refugie en el ensueño como niño miedoso en el regazo de la madre, que me ha tendido un lazo la vida, y yo soy débil y pequeño. El mal, en abatirme tiene empeño; para emprender la lucha, brazo a brazo con él, yo necesito, en breve plazo, del invisible talismán de un sueño. Déjame ir; la vida me traiciona, el ideal se aleja y me abandona en la ruta más áspera y sombría: si ya no quieres ser mi compañera en el viaje al país de la Quimera ¡acompáñame tú, Melancolía!