Spanish poem
El Beso de la Sombra
A veces, en la noche, mientras leo —olvidado de todo lo que existe— y oigo en mi estancia sola el aleteo de mi espíritu triste,
baja a mi frente, a refrescar mis males, un soplo, cual un hálito de brisa; el que abrió en unos labios virginales la flor de la sonrisa.
Aroma que aspiré cuando compuse el madrigal más puro y más risueño; suspiro de una boca en la que puse por cada ósculo, un sueño.
¡Suave aliento de amor que me circunda de ultraterrestre luz desconocida, llévame al seno de la paz profunda, y, como sobre llama moribunda, sopla sobre mi vida!
Avita, Febrero 1919.