Spanish poem
Niña Que Versos Me Pides
by Manuel Bretón de los Herreros
Niña que versos me pides ¿Quieres ser libre y feliz? Pues ni en tu casa te olvides, Niña, de que eres actriz. ¿No ves, graciosa sirena, Cómo en comedias de amores Lo que se llora en la escena Se ríe entre bastidores? Tanto ve que son de cedro Sus santos el sacristán, Que ni le arroba san Pedro Ni le edifica san Juan. ¿Sacas tú algún beneficio Del que, obediente al poeta, Te galantea de oficio Con auxilio del consueta? Esos requiebros que ahora Te prodiga tan humilde, Oirá mañana Teodora Y esotro día Matilde. Pues bien, linces no verán La diferencia menor Entre el actor que es galán. Y el galán que no es actor. Lee si no, prenda amada, Para ver en qué me fundo, Mi comedia titulada Todo es farsa en este mundo. «Guarda, niña, el corazón; Castiga a tanto farsante Con la pena del talión: Farsa en ellos, ¡y adelante! Mas cuando a su labio inspires Dulce, amoroso preludio, Te aconsejo que los mires... Como figuras de estudio; Que en baja clase y en alta Actores hay más de cuatro Que darían quince y falta A los héroes de teatro. Y con diferentes trajes ¡Cuántos en esta nación Son cómicos personajes..., Y no saben que lo son! Al que diga: soy tu esclavo; ¡Duélete de mí, cruel!... ¡Bravo, responde, archibravo! ¡Bien estudiaste el papel! ¡Ay!... ya entre ellos no me cuenta De los jóvenes la parva. Paso ya de los cuarenta, Y más que galán ¡soy barba! Por ende, yo que no creo Triunfar en tales empresas, Sólo un amor te deseo; El del arte que profesas. Acaso dirás que soy El perro del hortelano; Pero un consejo te doy Que no puede ser más sano. Por esa cara hechicera, Si el alma tienes artística, ¡Ay, no te cases siquiera Hasta ser característica! No de Himeneo te ciña El lazo; teme su culto; Que sus consecuencias, niña, Suelen ser de mucho bulto; Y es tarea del demonio Involucrar cada día La prosa del matrimonio Con el estro de Talía. No a la púdica vestal. Mártir y prez de su sexo, Desmienta en hora fatal Algún indicio convexo. No, mientras te hable de amor Un supuesto Durandarte, Tu esposo en un bastidor Rabie de celos aparte. No hay inspiración ni genio En actriz que alza la gaita Y advierte desde el proscenio Que su nene dice taita. Pero si el Dios de Pelayo Decretó, niña donosa, Que hagas de tu capa un sayo, Sayo será y no otra cosa. La naturaleza manda Más que Rojas y Terencio, Y a voz tan dulce y tan blanda ¿Quién puede imponer silencio? Aunque linda y seductora, Eres criatura humana, Y tendrás tu cuarto de hora Como toda fiel cristiana.
de oficio
Teodora
Matilde
galán
actor
Todo es farsa en este mundo.
Actores
característica!