Spanish poem
Mi Dama
by Manuel Bretón de los Herreros
Licio, si quieres saber Cuál es la bella sin par Que en amor mi pecho enciende Y esculpida en él está, Oye: pintártela quiero, de inflexible metal Tu corazón es formado, O tú la conocerás. Erguida lleva la frente Que nunca supo inclinar Ni a los encantos del oro Ni a la lisonja venal. No adorna el negro cabello Con las perlas del Catay, Y antes la encina le anuda Que el nardo y el arrayán. Es hechicera su boca Por hermosa y por veraz; Grandes, rasgados sus ojos, Y atrevido su mirar. Vence su pie en ligereza Al Austro y al Vendaval: Su talle esbelto y airoso Desdeña el peto falaz. Su mano, blanda y süave A quien amante la da, También la lanza guerrera Sabe robusta empuñar. Verde manto prende al hombro, Y apenas leve cendal Cubre su nevado seno Que esconde ardiente volcán; Y aunque sus formas celestes No cuida de recatar, Es puro candor en ella Lo que en otras liviandad. Adoradores sin cuento Sacrifican en su altar, Y aunque a todos corresponde Nadie envidia a su rival. Sabe cual otro Proteo Mil y mil formas trocar; Que, a fuer de hembra, es caprichosa, Y a fuer de potente, audaz. Ora a Belona imitando Se ciñe el casco marcial; Ora Minerva la brinda Con el ramo de la paz. Ora la embriaga y la ciega El aplauso popular Y cambia la dulce oliva Por el tirso bacanal. Niña siempre por instinto, Bien que adulta por la edad, Si no la guían se pierde; Sin firme apoyo caerá. Mas la celan dos hermanas De mayor autoridad. ¡Plegue al cielo que las dos No la abandonen jamás! Una es de las grandes almas ídolo, a veces fatal; La otra forma los lazos De la humana sociedad. Venturosa la nación Do las tres unidas van; Que sin Gloria y sin Justicia ¿Qué vale la Libertad? Mas ya la nombré; ya sabes Cuál es la bella sin par Que enciende en amor mi pecho Y esculpida en él está.