Spanish poem
Quien No Quiera Polvo
by Manuel Bretón de los Herreros
Quien no quiera polvo No vaya a la era. ¡Ay, que di mi corazón A una bella presumida, Tan frívola, que me olvida Por bailar un rigodón! Esta tirana pasión Me aflige y me desespera. Quien no quiera polvo No vaya a la era. ¡Piedad de mí mentecato Que, porque rica la vi, A una vieja me vendí Que padecía de flato; ¡Y se murió abintestato En la semana primera! Quien no quiera polvo No vaya a la era. Anoche, ¡oh suerte fatal! Por seguir una judía Perdí el oro que tenía En un garito infernal; Y, amén de eso, hasta el portal Rodé luego la escalera. Quien no quiera polvo No vaya a la era. ¡Ay, que en los brazos de Elisa, Que ríe de mi aflicción, Me he dejado la opinión, La salud y la camisa! Hoy todo el mundo me pisa: ¿Quién ayer me lo dijera? Quien no quiera polvo No vaya a la era. ¡Ay, que por llamar cornudo A un ricacho, que lo es, En la cárcel como ves Me voy quedando desnudo! Y gracias que no saludo El Peñón de la Gomera. Quien no quiera polvo No vaya a la era. ¡Ay! Mi marido Beltrán, Después que en celos me abrasa, Me da los palos sin tasa Y por adarmes el pan. ¡Maldito sea mi afán!... Mejor me estaba soltera. Quien no quiera polvo No vaya a la era. ¡Ay cuán mísero he nacido! Oigo riña, aprieto el paso; Llego, grito, no hacen caso; Y cuando a la paz convido Un garrotazo perdido Viene a abrirme la mollera. Quien no quiera polvo Yo vaya a la era.