Spanish poem
Introduccion — V (¿Por qué su maldicion? Pasan…)
by Manuel Fernández y González (1821–1888)
¿Por qué su maldicion? Pasan los años, pero no pasan nunca las memorias, que en la conciencia ennegrecida encienden siniestra luz entre la oscura sombra. No, de la infamia el torcedor recuerdo nunca el dolor y la vergüenza borran; nunca de la crueldad la horrenda imágen el sentimiento conturbado ahoga, ni el crímen de brutales apetitos en las alas del tiempo se evapora. ¿Qué fué de aquella triste, profanada entre el horror de noche tormentosa, al resplandor del implacable incendio que las cabañas míseras devora, muertos los padres, los hermanos muertos, al pié de la tajada escueta roca que vecina á la playa de Almuñécar, eternas baten las inquietas olas? Ellas, subiendo, largas se llevaron, léjos, muy léjos, las cenizas rojas; ellas, envueltas en su hirviente espuma, al fondo de la gruta tenebrosa lanzaron los cadáveres, y el alba cuando, indecisa, esclareció la costa, no encontró los vestigios miserables de la infame tragedia pavorosa. Pero no borró el mar de igual manera en Jucef el recuerdo, que no hay onda que lave la conciencia y que se lleve lo que al hinchado corazon sofoca, lo que en el alma perdurable grita, lo que eterno ante Dios sangriento llora. Y por eso Jucef del mirab santo la blanca piedra con la frente choca, y ruega á Allah con llanto de agonía perdone, al ménos á su Leila hermosa.
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