Spanish poem
La sangre de mi espíritu
La sangre de mi espíritu es mi lengua, y mi patria es allí donde resuene soberano su verbo, que no amengua su voz por mucho que ambos mundos llene.
Ya Séneca la preludió aún no nacida y en su austero latín ella se encierra; Alfonso a Europa dio con ella vida. Colón con ella redobló la Tierra.
Y esta mi lengua flota como el arca de cien pueblos contrarios y distantes, que las flores en ella hallaron brote,
de Juárez y Rizal, pues ella abarca legión de razas, lengua en que a Cervantes Dios le dio el Evangelio del Quijote.