Spanish poem
Cansancio
by Olegario Víctor Andrade (1839–1882)
(Traducción de Longfellow)
¡Oh! pequeñuelos pies que en giro errante iréis por largos años al través de esperanzas y temores; que a padecer iréis, al abrumante peso de vuestra carga, mil dolores; yo que me acerco a la postrer posada donde tiene la paz su dulce asiento, pienso en vuestra jomada, y fatigado el corazón me siento!
¡Oh! pequeñuelas manos, que el destino, ya débiles, ya fuertes, para el mando os reserva o la obediencia! Yo que postrado al fin de mi camino trabajé tanto tiempo en mi existencia con mis libros y pluma — y generoso al hombre consagré mi pensamiento,— pienso en vuestra faena pesaroso, y fatigado el corazón me siento!
¡ Oh tiernos corazones, que agitados en febril impaciencia, palpitáis presurosos sin que nada sus deseos limite inmoderados! Mi corazón, que en la vital jornada por tanto tiempo ha ardido su fuego oculta, ya bajo pasiones que en cenizas la edad ha convertido!
¡Oh pequeñuelas almas! blancas, puras, límpidas cual los rayos que caen del cielo, su divina fuente, — ya próximo a romper las ligaduras del mundo halagador — mi sol poniente cuan rojo me parece cada día, ya envuelto entre la niebla de los años, y cuán triste mi alma y cuan sombría!