Spanish poem
El alma en vela
by Vicente Barrantes (1829–1898)
Cuando tiende la noche su manto negro, enmudecen las tumbas del cementerio; porque los vivos, que despiertos olvidan, ¿qué harán dormidos?
Pero la tumba blanca del tierno infante, resuena cual capullo que se entreabre; porque ni en sueños una madre se olvida de su hijo muerto.
Entre sueños se abrazan, y se sonríen, y él, desde su sepulcro, -«Calla,»-le dice; «No sueñes, madre, »no sueñes más conmigo, »que soy un ángel.
»Cuando tu mente vela, »madre querida, »mi pobre alma no puede »dormir tranquila; »que cada lágrima, »cada suspiro tuyo »me llega al alma.
»Y en esta blanca tumba »donde reposo, »me conmueve y me pone »lleno de gozo, »como una gota »de rocío conmueve »la blanca rosa.»
Y su madre dormida responde : -«Calla, »no me impidas que sueñe, »prenda del alma, »ni que te llore »como llora el rocío »sobre las flores.
»Como en mis tiernos brazos, »madre amorosa »te arrullé en otro tiempo, »te arrullo ahora. »Hijos y madres »no hay sepulcro ni hay muerte »que los separe.»