Spanish poem
Escena 6
Vete, esposo mio, vete, dulce amor! Aumenten las sombras su negro crespón, aumente la brisa su soplo veloz, aumenten las flores su arrullo de amor, aumente el arroyo su plácido son, porque de tus pasos no suene el rumor. Feliz yo mil veces si siempre cual hoy tenerte pudiera, mi esposo y señor! sentir como late tu fiel corazón, mirarte en mis brazos llamarme tu Dios, mirarme en tus ojos, muriendo de amor! Huye, esposo mio, que odio el mas atroz, llena de enemigos el sitio dó estoy. No venda tus pasos ni un leve rumor, proteja tu marcha la brisa veloz, estiendan las sombras su negro crespon… Huye, esposo mio, parte, dulce amor!
Justo cielo! qué es eso?… Dios piadoso! fatal tormento el corazón me augura… Cesó el rumor… cesó… mas oigo pasos… Dios! oh mi Dios! me matará la angustia. Romeo allí… le han muerto!… Dios eterno!… Tú no querrás, Señor, abrir mi tumba!