Spanish poem
Escena 4
El es!… mi amor! Romeo!…—Ah! no, me engaño!
Es el viento que ajita la enramada; es la brisa que arrulla de las flores los verdes ramos y las hojas gayas. Ya no vendrá!—Cual siempre, dolorida, aquí me encontrará la luz del alba, cual siempre el sol sorprenderá en mis ojos las golas de rocío de mi alma.—
Qué oscura está la noche, y que tranquila!— Ya no vendrá, ya no. Vendrá mañana.— Yo prenderé una flor á mis cabellos: una flor! y qué flor?… Una guirnalda será mejor. Me haré para él hermosa, hermosa, sí.—Dios mió! cuanto tarda!— Yo quisiera abrazarle una vez sola aunque á morir al punto me arriesgara, que si se hallara aquí, me mataria al menos el amor, no la tardanza.
Oigo pasos!… él es!… él es!
Oigo pasos!… él es!… él es! Romeo!