Versos Spanish Vital Aza La adulación

Spanish poem

La adulación

by (1851–1912)

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De un dolor en un brazo se quejaba en Palacio una noche el Soberano, y el médico que vio que se trataba de una simple neuralgia del mediano, le hizo tomar una poción calmante y se quedó el monarca tan campante.

-¿Qué ha tenido el señor?- con gran misterio le preguntó al Doctor el Intendente. -Pues, hombre, nada serio. Ya está perfectamente. Una simple neuralgia, por el frío, en el nervio mediano. -¡Señor mío! ¿Mediano le llamáis? -No os asombre. Así le llamo porque así es su nombre. -Sea su nombre o no, yo no me meto; pero esa es una falta de respeto. Tratándose de un Rey, por cortesía, no debéis emplear ese vocablo. -¿No lo debo emplear? ¡Qué tontería! Respeto al Rey, pero también ¡qué diablo! se debe respetar la Anatomía. Y se marchó el Doctor de la Intendencia riendo tan estúpida ocurrencia.

Cuando al día siguiente fue a saludar al Rey el Intendente, le dijo: -Ya he sabido lo que anoche, Señor, habéis sufrido; pero gracias al Dios Omnipotente vuestra hermosa salud no ha padecido.

-Hoy, por fortuna, estoy perfectamente. Pero, hijo, anoche al retirarme al lecho me acometió un dolor desesperante en el brazo derecho. Vino el Doctor, me recetó al instante, y de su ciencia estoy muy satisfecho; pues gracias a aquel mágico calmante, lo mismo que un lirón dormí toda la noche de un tirón. No sé cuál ha sido la causa del dolor.

-Yo la he sabido. Asegura el Doctor, hombre eminente, que, sin duda ninguna, el frío insano produjo una neuralgia de repente, en un nervio que llega hasta la mano, que en todos los mortales es mediano y en Vuestra Majestad es excelente.