Spanish poem
Deuda Castro reconocida
by Antonio Lussich (1848–1928)
CENTURIÓN Pero el batuque más pior que ha dejao muy triste rastro, es un asunto de Castro que aunque viejo, es de mi flor, trampa de marca mayor más sucia que ratonera; pues sin tutubiar siquiera lo que pagao le había sido dos veces por su partido, lo jue también la tercera.
Protestaron los puebleros contra ese robo tamaño, que a mil perjuicios y daños ha obligao al país entero, hecho por unos cuatreros 2555 que con Castro en compañía, a juerza de raterías cuasi dejan a esta tierra, más pelada que la sierra si en el gobierno seguían.
Cuando el sitio, se pagó, se pagó el cincuenta y tres, y aura se paga otra vez, la pucha que los plantó... Esa diuda alborotó cuando jue reconocida, y en tan morruda partida los dotores engordaron pero al Estao lo dejaron como una chuspa vacida.
Los cristos que soportamos semos nosotros los pobres, que se nos juyen los cobres cuanti menos lo pensamos, y siempre águilas andamos, más desplumaos que pichones, mientras las contribuciones sobre el gaucho menudean, y los gringos nos saquean, a puras reclamaciones.
Jusilen al que es cuatrero dende el más grande al más chico, que sea pobre o que sea rico, que sea gaucho o sea pueblero, saquenlén lonjas del cuero y servirá de escarmiento...
Pero amigo esté contento no tendrán los orientales, porque son tuitos iguales esa felpa de angurrientos.
Y si es Balle el de la prenda o el menistro de confianza, que se les dé chumbo y lanza pa que los demás apriendan, y ansí en otra vez entiendan que se sabe castigar al que pretienda robar nuestro sudor y trabajo; ¡No faltaría más, barajo! Que dejaraos desnudar...