Versos Spanish Antonio Lussich El escrutinio en Canelones

Spanish poem

El escrutinio en Canelones

by (1848–1928)

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JULIÁN En Canelones trunfó con justicia nuestra lista, de los otros, ni la pista ayí siquiera se vio, pero el Juez de paz creyó una ocasión de primera para insultar la bandera del orden justo y legal, dando parte a un Trigunal pa que el derecho le diera.

Afigurensé cuñaos los motivos que tendrían, dicen ellos, que ya habían por un decreto abisao, el que en la plaza pegao dende la votación estaba, que el mesmo juez ordenaba por nueva risolución suspender esa inscrición porqué de ayí se ausentaba.

Comprendieron la jugada los nuestros en el istante era fiero y humiyante el permitir tal tirada, ansí es, que jue protestada y al otro juez se nuembró, el que tampoco yegó conbenido en el pandero, y lo mesmo que el primero al deber le reculó.

Entonces se hizo yamar al suplente a que viniese, para que todos pudiesen su nombre al menos firmar; él nada tardó en yegar, y sin pretención de alarde, lincontrario del alcalde cumplió bien con su deber, como siempre debe, hacer quien con la lay se rejuarde.

Al ver el otro cuatrero que le salió mal la fiesta, le dio por hacer protesta del modo más altanero; no hubo ni rancho, ni aujero de gente de su camada, que no haiga sido citada sin que perdiera un momento, pa firmar su ducumento so pena de una estaquiada.

No jue lerdo el tal chancleta dispués que vido el montón de los de nuestra openión, creyó burladas sus tretas.

Nos hacía esas gambetas pa esperar otro domingo, y variar con tiempo el pingo ganándonos sin sentir, pues tenía que recebir una mestura de gringos.

Bien pensao era el ardil pa dejarnos a la luna, sin esperanza ninguna, de vencer a tanto vil que en el gran Fierro-carril les mandarían del centro, a salirnos al encuentro, y ansí, mansitos, a todos atarnos codo con codo y arrastrarnos hasta adentro.

Pero los blancos de ayí son firmes y corajudos, y hay algunos copetados más picantes que el ají; y eyos como ¡un ay de mí! Por no quererse doblar, a veces suelen andar de gachos, oliendo el suelo, y hayan todo su consuelo en reñir y cospirar.