Versos Spanish Eusebio Blasco A Pilar

Spanish poem

A Pilar

by (1844–1903)

Listen in the reader

Cuando la noche su velo tiende por el horizonte, y tras el más alto monte el sol se oculta del cielo.

En un jardín, asaz bellas, varias y vistosas flores con sus fragantes olores embalsaman las estrellas.

En el jardín, como ves, todo el mundo tiene entrada, pero no hay que tocar nada porque gran delito es.

Y en las noches apacibles ver las flores, no tocarlas, que aun a veces de mirarlas resultan cosas terribles.

¡Cuántas blancas azucenas, tan inocentes y hermosas, hoy recuerdan pesarosas aquellas frescas verbenas!

Admirarlas es, acaso, lo que tan sólo al que va le permiten, y aun podrá resultar algún fracaso.

Ahora bien: tú tendrás pena por saber, Pilar, en donde tan bello jardín se esconde y de condición tan buena.

Pues si es que no lo adivinas —al menos así lo creo — el jardín es... el paseo que al presentarte iluminas.

Y las flores delicadas que embalsaman el ambiente, las hermosas, que la gente allí admira enamoradas.

Yo por el jardín pasé, y la belleza y color allí admiré de una flor que en el jardín encontré.

Sin duda era la más bella de aquel pensil tan hermoso, y sobre el tallo gracioso se miraba en una estrella.

La seguí, pero fué en vano; quise mirarla, y cegóme; y a no verla condenóme un jardinero inhumano.

La flor eres tú, Pilar; y en vano aspirarte quiero, que el maldito jardinero no quiere dejarme entrar.