Spanish poem
El único día del paraíso – XIII
¡Oh claridad del alba, precursora de un día inesperado! Tú viniste a libertad a Adán de aquella triste noche, con el pecado, abrumadora
Despiértase la vida, el sol colora la tierra, el ciclo de fulgor se viste, y en jubiloso coro cuanto existe canta el himno sublime de la aurora
Desde que, envuelto en santa poesía, un rayo matinal tenue y fecundo calmó de nuestros padres la agonía,
para el mísero, el pobre, el moribundo, en el primer destello de aquel día, ¡tú, Esperanza inmortal, bajaste al mundo!