Spanish poem
El único día del paraíso – X
El sol, al trasponer la última cumbre, su disco agranda y por instantes crece, y está tan encendido, que parece el rojizo horizonte, un mar de lumbre.
¡Oh Dios! Bajo su enorme pesadumbre se precipita el sol ¡Todo fenece! Eva temblando grita y desfallece, presa de su mortal incertidumbre
¡Es el incendio, es el incendio!, -gime desesperado Adán- ¡Tal vez la llama que purifica el alma y la redime!
Y alzando al alto cielo que se inflama la faz inquieta, en su terror sublime, -¡Dios que ofendí, misericordia! -clama