Spanish poem
En Vano La Sonrisa Halagadora
by Gertrudis Gómez de Avellaneda
En vano la sonrisa halagadora Vaga en tus labios bellos, Y otra demanda de mis labios mustios Que agito con esfuerzo. ¡No, no puedo reír! mira esta frente Que marca infausto sello... Mas no la mires, no, guarda tu risa Y hágala eterna el cielo! Sonríe siempre; a preguntar no tornes Con importuno ruego, Qué origen tiene la profunda pena Que me desgarra el pecho. ¡Ay! ¿de qué sirve conocer los males Que no tienen remedio? Los que yo sufro, amiga, no se templan Ni con tu dulce afecto. No el odio adusto me envenena el alma, Ni es de amor mi tormento: No nacen mis insomnios devorantes De ambiciosos proyectos. Huir de mí misma necesito... ¡atiende! Mi mal estriba en esto: ¡Me ensangrienta el azote de la vida! ¡Me agobia el pensamiento! Como llevaba el fratricida errante La maldición del cielo, Yo arrastro en mi carrera vagabunda Mis fúnebres recuerdos. Mas allá del sepulcro mis miradas A llevar no me atrevo. Y solo en el sepulcro hallar pudiera Mi corazón consuelo. Que gocen otros de ventura y gloria Los perfumados sueños: No sé si tarde o demasiado pronto, Yo por mi mal despierto. En mi funesto y áspero destino Por solo alivio tengo Saber que no consiente la grandeza De mi desdicha aumento. Guárdate, empero, de pedir te explique Este infortunio acerbo: No inquieras por qué causa misteriosa Tan infeliz me encuentro. Al cielo mira y a la luz sonríe, Yo en verte me recreo; ¡Mas nunca intentes penetrar en mi alma Que en ella está el infierno!