Spanish poem
Ensancha, Ensancha, Oh Vida
by Gertrudis Gómez de Avellaneda
«¡Ensancha, ensancha, oh vida, Para mí tu camino! ¡Broten raudales de placer divino, De amor, de gloria y vivas emociones Que en devorante sed mi alma encendida Pide grandes pasiones. De su ambición al hálito abrasado, Abre ¡oh mundo! tu seno, De tantos goces y delicias lleno, Como del sol al fuego, el perfumado Cáliz presentan las preciadas flores, Esparciendo balsámicos olores »Hierve la vida en mi agitado pecho: Exuberante por mis venas corre Sangre pura y ardiente, Y el ansia generosa me devora De admirar y de amar. ¡Mundo! descorre Ante los ojos de mi inquieta mente, Que aun tus misterios encendida adora, Descorre al fin tus incitantes velos. Déjame ver los bienes que atesora En tu seno feliz naturaleza: Deja que a la belleza Admire sin cesar; que rinda culto A la augusta virtud; que en noble llama Arda de amor; que en el santuario oculto De la verdad penetre; y que al aliento Del entusiasmo que mi pecho inflama, En siglos vinculando mi memoria, Arranque con mi brazo o pensamiento, Su lauro eterno a la fulgente gloria». »Abre tus puertas ¡mundo! que ya ansío Tus goces devorar, y aun tus dolores, Que el alma con inmenso poderío Al cuadro mas sombrío Sabe prestar vivaces resplandores. Ensancha , ensancha ¡oh vida! Tu grata senda y cúbrela de flores, Que a ella me lanzo, de entusiasmo ardida, Bienes vertiendo, recogiendo amores, Con infinito anhelo De merecer cuanto de bello y grande Concede al hombre generoso el cielo. »¡Oh, cuán vasto horizonte Descubres ante mí! ¡Con qué cambiantes Y reflejos brillantes Mis ojos deslumbrando los halagas, Mientras que con aromas penetrantes Mi razón embriagas! ¡Oh, cuán rica te miro De ilusiones y encantos! ¡Cuántos placeres en voluble giro Veo volar en derredor, y cuantos Inefables secretos de ventura Columbro ¡oh vida , en vaga lontananza! Comprenderlos sabré: sabré tus dones Magníficos gozar, que a ellos me lanza El ímpetu de férvidas pasiones, A par que el codicioso pensamiento, Y llevada me siento En alas de la intrépida esperanza!»
Dice la juventud y ardiente avanza Por esa senda que miró florida... . ¡Avanza , avanza sin cesar ¡oh vida! Y nunca el bien que le fingiste alcanza! Entra en el mundo fuerte y rozagante, Y en él se vuelve inútil y marchita ¡Le pide que a los cielos la levante, Y a inmundo cenagal la precipita!