Spanish poem
Prospecto
¡Cuán serena y pacífica levanta su modesto fanal la tibia luna, y con sus tintas de misterio encanta cuanto debajo de su faz se aduna!
¡Cuánta bella ilusión nos aparece en la extensión del campo solitario, que se acerca o se va, que mengua o crece, al soplo inquieto del ambiente vario!
¡Oh! tras el sol de perezoso día de julio abrasador, que el alma enerva cuando en lugar de luz rayos envía que agostan flores, árboles y yerba!
Se ensancha el corazón: el alma sube del entusiasmo en alas, y se encumbra, y de astro en astro va, de nube en nube, hasta que clara inspiración la alumbra.
Y esa es la mía: en la nocturna vela de julio ardiente, el pensamiento mío con noble inspiración se encumbra y vuela y estas son mis Vigilias del Estío.
Nada profano hay en ellas, lector, no hay en sus renglones más que viejas tradiciones y acaso fábulas bellas.
No tienen más intención que hacer humilde memoria de nuestra pasada historia, de nuestra fe y religión.
Y abrevio anuncios prolijos. Lector, dar puedes en suma cuanto salga de mi pluma a tu mujer y a tus hijos.
¡Fálteme la luz del sol si algo impío ni extranjero que haya en mis escritos quiero! Que al cabo nací español.
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FIN