Versos Spanish Manuel Bretón de los Herreros El Tabaco

Spanish poem

El Tabaco

by

Listen in the reader

Canten otros el Nabo y la Judía, Cantar que tiene a fe, cuatro bemoles; Lleve otro su poética manía Hasta el extremo de cantar las Coles; Cante alguno mañana u otro día La gloria del arroz con caracoles; Mas con permiso yo de Horacio Flaco Canto las alabanzas del Tabaco. Si algún bien positivo a España trujo Nauta atrevido el genovés Colombo, No el oro fue que Potosí produjo, No el tostado café que sirve Pombo, Ni el ave tropical que habla por lujo; ¡No, nada de eso! O yo soy un zambombo, O no vino de allá, ¡voto a dios Baco!, Mercancía más útil que el Tabaco. Negro, como el Brasil lo fabricaba Para arrollarlo en sempiterna soga, Que dulce al catalán como guayaba Le parecía cuando estaba en boga; O en luengo puro, que hace echar la baba; O en papelillo envuelto como droga, O quemado en la pipa al modo austriaco, Inestimable yerba es el Tabaco. Reine la ley, o el despotismo aleve, De la santa igualdad él es la escuela. Fuma el último quídam de la plebe; Fuma el prócer que brilla en carretela. ¿Qué hombre a decir a otro hombre no se atreve: Hágame usted el favor de la candela? ¿Quién la niega al más ruin hominicaco? ¡Oh virtud fraternal la del Tabaco! ¿Qué importa si los pobres lo consumen De Virginia o Kentuqui, a cuarto el puro? ¿Qué importa que otros prójimos lo fumen Habano rico, la docena un duro? La calidad ¿qué importa si, en resumen, Flojo o más fuerte, claro o más oscuro, Barato o no, por consecuencia saco Que todo ello es fumar, todo es Tabaco? Un cigarro las fuerzas restituye Al tostado jayán que cava y suda; La bota el zapatero no concluye Si el humo del cigarro no le ayuda; El letrado con él chupa y arguye, Y si la gota crónica y aguda Aflige al sesentón hipocondriaco, Le alivia, más que el médico, el Tabaco. Al jugador que pierde su dinero, Al aguador que rompe su botijo, En su hondo calabozo al prisionero, Al reo pregonado en su escondrijo, Al demente en su jaula, al mundo entero Es consuelo el fumar. ¡Oh qué bien dijo, Llámese Pedro o Juan, Diego o Ciriaco, El que dijo: ¡a mal dar, tomar Tabaco! ¿Quién no ha visto en presidios y cuarteles, Cual su hacienda Esaú por un potaje, Vender a veteranos los noveles, Tras del último harapo de su traje, Y aunque sufran después ansias crueles Y el estómago hambriento se relaje, El cotidiano pan negro y bellaco Para comprar dos onzas de Tabaco? Aunque andrajoso, abigarrado y feo El soldado español vaya a la guerra Y tenga que vivir del merodeo Y descansar sobre la dura tierra, (Porque las corvas uñas de un hebreo Roban la plata que el Tesoro encierra) Derrotará al calmuco y al cosaco Si no le faltan pólvora y Tabaco. Amigo (otros dirían alcahuete) Es de Amor el Tabaco. So pretexto De encender un cigarro, el mozalbete A declarar su fin, no siempre honesto, En el hogar de Brígida se mete..., Aunque se expone a que con agrio gesto, Si es sorprendido haciendo un arrumaco, Padre o rival le den para Tabaco. Y ¡qué es ver a un currillo malagueño, Después que en Estepona hace el alijo Y el género cubano o brasileño Resguarda del resguardo en un cortijo, Con una mano de su dulce dueño La cintura estrechar... ¡ay regocijo!... Mientras tiene en la otra su retaco Y en la boca la muestra del Tabaco! Y ¡qué es ver sobre el puente de Triana, A babor y estribor terciado el dengue, Pasearse la gárrula gitana Columpiando con brío el bullarengue, Y encendido un chicote de la Habana Desafiar osada a Dios y al mengue! Movería a un bajel su aire de taco Y a otro el denso vapor de su Tabaco. Y si tomado en humo por la boca Da el Tabaco momentos tan felices, ¿Qué gratas sensaciones no provoca Cuando en polvo lo gozan las narices? Dígalo la abadesa con su toca; Díganlo más de tres sobrepellices. Cura hay que sorberá sal amoniaco Y dirá en su ilusión: ¡qué buen Tabaco! El segador que viene de Galicia Flaco vuelve a su tierra como alambre. Por ahorrar un ochavo (¡vil codicia!) Se dejará morir de sed y de hambre. Sólo el polvo es su orgullo y su delicia Aunque en vez de rapé huela a cochambre; Ni siente ver vacío el sucio saco Si el fusique está lleno de Tabaco. Finalmente, el Tabaco es cosa grande, Ya al paladar o a la nariz se pegue, Y al que lo niegue, Dios se lo demande, Si hay algún temerario que lo niegue; Y sin que humana súplica me ablande Yo exclamaré fumando: ¡al cielo plegue Que salga un golondrino en el sobaco Al que sea enemigo del Tabaco! Nabo Judía

Coles;

Horacio Flaco

Tabaco

Tabaco

Tabaco

quídam

Tabaco

Tabaco

Tabaco

El que dijo: ¡a mal dar, tomar Tabaco!

Tabaco

Tabaco

Tabaco

le den para Tabaco.

Resguarda resguardo

Tabaco

bullarengue

Tabaco

Tabaco

sal amoniaco

Tabaco

polvo

Tabaco

Tabaco

fumando

Tabaco