Spanish poem
El Genio Los Genios
by Manuel Bretón de los Herreros
¡Ay de ti, Madrid, decía San Vicente el de Ferrer, Cuando todo seas tiendas En tu confuso babel! Si ya se ha cumplido o no Su profecía, no sé, Pero el Santo fue sin duda Más santo que mercader. Yo, ni mercader ni santo, No merezco tanta fe Y mi lengua no presagia Lo que mis ojos no ven, Porque pájaro agorero Nunca me ha gustado ser, Y antes que gemir un pésame Regodeo un parabién. ¡¡¡Sí, que faltan Jeremías Que destemplando el rabel Clamen en prosa y en verso: Ay de ti, Jerusalén!!! Llevando, pues, la contraria, ¡Oh tres veces y otras tres Beato Madrid, exclamo, Y otras veinte y otras cien! ¡Dichoso pueblo, que encierra Del Barquillo al Avapiés Tantos genios creadores Como hay vecinos en él! En el siglo de Cervantes Floja la cosecha fue. ¡Al fin siglo de tinieblas! ¿Qué había de suceder? Pero el siglo en que vivimos..., ¡Friolera! Ya se ve, ¡Si es el siglo de las luces, Y la propaganda, y... ¡Pues! Cuenta la historia que entonces (Rutinas del tiempo aquel) No osaba nadie escribir Si no sabía leer, Y decían a sus hijos Los padres (¡otra sandez!) Aprende si ha de enseñar; Trabaja si has de comer. Hoy para ser grandes genios Y varones de honra y prez No es fuerza que lo seamos; Basta con quererlo ser. ¿A qué estudiar nuestro idioma Si a gatas en la niñez Lo aprendemos? ¿No es mejor Un poquito de francés? ¡Y echen guindas al que sabe Dónde se vende el papel Y dónde está la copiosa Librería de Denné; Y al pie de la letra puede Traducir en solo un mes A Balzac, y a Jorge Sand, ¡Y a Federico Soulié! Y más si sabe un tantico De taquigrafía, ¿eh? Menos corre que su mano La góndola de Aranjuez. Al pie de la letra dije, Aunque resulte un pastel Que ni se lea en París Ni se comprenda en Jerez; Que aquella frase famosa Que articuló cierto rey, La de No más Pirineos, Así se debe entender. Mas si descubre agudeza Para rimar ten con ten, Y sabe formar en masa Sílabas de diez en diez; Si gimiendo en pie quebrado, Aunque no tenga por qué, Dice: mi misión es ésta, Que me la dio no sé quién, Cátele usted dispensado De Dios, de patria y de ley; Cátele usted archigenio Por siempre jamás amén. Y mil genios brotan hoy Por cada genio de ayer; Que en Madrid son tan fecundos Como en su campo la mies. El uno es genio varón, El otro es genio mujer, Y presumo que los hay Hermafroditas también; Porque esa especie de tifus, Con permiso de Broussais, No hay edad, sexo ni clase Donde no tenga cuartel. Si quieres que algunas señas, Lector amable, te dé Por donde el genio y los genios Sea fácil conocer; (Y te advertiré de paso, Por si aún no lo sabes bien, Que ser genio y tener genio Todo es uno, aquí y en Brest; Porque bien puede un vocablo Ser cosa y hombre a la vez; Y esto va en genios; y basta, Que es artículo de fe); Si quieres saber, repito, Quién tiene genio... y lo es, Préstame atención, que en pocas Palabras te lo diré. Genio, además de los genios Del coplero somatén, Es el niño de doce años Que ya fuma y va al café. Genio es la linda doncella Que, mirando con desdén Bajas faenas, no tiene Genio de hilar ni coser; Pero sabe analizar Las telas de un almacén Y hacia dónde necesita Apéndices el corsé. Genio es también inspirado La que se suelta a leer En el Optimismo y otras Obrillas de ese jaez. Genio es la mujer casada Que su materno deber Traslada a pasiega inmunda, Plus ultra del interés; Que aunque robusta se vea Más que un mozo de cordel, Pudiera con la lactancia Perder el brillo su tez: La que oye y ve desde un palco Con inefable placer La lógica de Antony, De Marión el burdel; La que el alma de su esposo Tiene por baja y soez, A no ser alma de cántaro Como algunas que yo sé; Y como la suya es alma De más sublime troquel, Sólo se aviene con otra Que la sepa comprender; Que si ayer llamaba amante Al que hoy tirano cruel, Fue por falta de experiencia Y sobra de sencillez, Y su misión en el mundo Fue casarse... con cualquier, Salvo el innato derecho De arrepentirse después. Y es genio privilegiado El excéntrico doncel Que a una prójima anticipa Consuelos de la viudez, O exclama, si ella resiste: ¡¡¡Maldita seas, mujer!!!, Y amartilla una pistola, Y se la apunta a la sien... Mas ella, ¡ay Dios! se desmaya..., O lo finge, y Lucifer Anda listo, y la tragedia Se convierte en entremés. Genio es también, pero genio Del Limbo, manso y sin hiel, El estúpido marido Que tiene ojos y no ve. Genio, otrosí... Mas si a todos Hubiera de comprender, Mi catálogo de genios Llegaría hasta Jaén. Baste decir que pasando Por un mesón anteayer Oí decir: «¡Y qué genio! No le hay en Madrid como él». Me acerco al amo, y le digo: «Aunque sea descortés, ¿Qué raro portento es ese? ¿De qué genio hablaba usted?» «Vale un doblón, me responde, Cada pelo de su piel. Mire usted»... Y miro; y era... ¡Un caballo cordobés!
Balzac Jorge Sand,
Federico Soulié!
ten ten,
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pie quebrado,
misión
archigenio
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genio
genio
Hermafroditas
Broussais
genio y los genios
genio y tener genio
Brest
genios
tiene genio
Genio genios
ya fuma y va al café.
Genio
no tiene
Genio
Genio inspirado
Optimismo
Genio
Plus ultra
Marión burdel
alma de cántaro
la sepa comprender;
genio privilegiado
prójima
¡¡¡Maldita seas, mujer!!!,
Genio
Del Limbo
Genio
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genio