Spanish poem
El León Generoso
by Miguel Antonio Caro Sánchez
El león generoso En su nativa selva sorprendido, Puede el cuello velloso Rendir desfallecido Y acallar entre hierros su bramido: Empero la cadena Rompe, llegando el vengador momento; Sacude la melena, Gira el ojo sangriento, Y su furor derrama por el viento. Y tú que en otros días La turca muchedumbre desbordada Cual león combatías Y de Europa la entrada Dejaste de turbantes adornada; Al revolver ios ojos, Viste, ¡oh Polonia! a pérfidas naciones Entorno por despojos Desgarrar tus pendones, Y caíste entre férreos eslabones. Mas súbito revives Hoy a tu gloria, ¡oh patria de valientes! Y nuevo ardor concibes, Y nuevos combatientes Alzan con torva indignación las frentes. El déspota que enantes Al profundo gemir cerró el oído, Ábrelo a los sonantes Ecos de tu rugido, Álzase y se estremece enfurecido; Y en su agitada mente, En polvo tu existencia desbarata; Y a devorarte, gente Sin número desata, Cual olas la espumante catarata. Opresa y sola al verte, Creyó el orbe mirarte sucumbiendo A inevitable suerte; Mas entre humo y estruendo Combates fuerte y sigues combatiendo. Tus hijos despeñados Acuden a la lid. ¿Quién no blandea El hierro? Montes, prados, Campo son de pelea: Corre la sangre y fecundante ondea. ¡Oh de virtud divina Madre fecunda! ¡oh reina destronada! Si alguno tu rüina Medita, si la espada Vibra contra los tuyos afilada, ¡En el día temido Alce a verte, y envidie en su tormento A Caín maldecido, Y por siglos sin cuento Hundido yaga entre cadenas ciento! ¡Polonia! ¡El que te asiste, Que del sepulcro alzose omnipotente, Si la palma obtuviste Del martirio, fulgente Lauro algún día ceñirá a tu frente!