Spanish poem
Elegía
by Miguel Antonio Caro Sánchez
¡Bendición! ¡bendición! a mis acentos Callad, honrando el natalicio día; Cuantos cercáis el ara estadrne atentos. Arda el incienso, quémese a porfía Los aromas que el árabe enervado De sus fértiles términos envía. El genio mismo venga de buen grado A recibir adoración ferviente De süaves guirnaldas coronado. De consagrados panes le apaciente, Abrévese de vino en largo riego, Nardo puro, destile de su frente. Plácido venga y favorable al ruego... ¡Viene! ¿Qué más, Cerinto, dudas? ¡Ea! Concede él lo que pidas: ¡pide luego! "Que la fe de tu esposa firme sea" Adiviné tu anhelo. Aun no profieres El voto, y ya tu pecho el dios sondea. El te ha oído, sabe él que no prefieres Al bien que te cautiva y enamora Ni campos, cuantos dan tributo a Ceres. Ni perlas, cuantas pule y atesora, Del indo afortunada convecina, La mar que al sol naciente se colora. ¿Ves? Con trémulas alas se avecina Trayendo amor a los amantes cuellos La cadena nupcial: tú el cuello inclína. Lazos que firmes siempre y siempre bellos Habrán de ser mientras vejez rugosa Tarde llega a argentar vuestros cabellos. Entonces esta fiesta venturosa Volverá aún; cuando seáis abuelos Ufanos os verá de prole hermosa, Jugando a vuestros pies Ios nietezuelos.