Spanish poem
En El Sabroso Abrigo
by Miguel Antonio Caro Sánchez
En el sabroso abrigo De repuesta colina, do me espera De tarde sin testigo Fresca y amiga sombra; do parlera Fontana baja con veloz carrera; Por el sueño vencido Quedeme acaso, al fellecer del día: Sonó luego en mi oído Mística voz, celeste melodía: Era un ángel de luz que me decía: «¿Qué ciego desatino Así te roba a la región serena, Que olvidado, sin tino, La planta mueves en morada ajena A do pérfido lazo te encadena? »¿Qué luz, qué bien ofrece Morada donde a vueltas de ventura El infortunio crece; Do el placer muere en el dolor que dura; Morada de expiación, remota, obscura? »¡Despierta, aviva, al cielo Toma! de aquesos engañosos prados Álzate; y pasa a vuelo Negros bosques, altísimos nevados, Y los mares sonoros y argentados! »¡Y esfuerza el vuelo, y deja La nube atrás! Ni cures si perdido A tus ojos se aleja, En el espacio inmenso sumergido, Este planeta en soledad y olvido...» Interrumpió la luna, Alzada tras la andina cordillera, Mi sueño y mi fortuna: Y vi conmigo mi alma prisionera, Del solitario arroyo en la ribera.