Spanish poem
La Margarita
by Adolfo Berro
Blanca flor que sin cultivo Entre verde yerba creces, Y fugaz consuelo ofreces Al rendido viajador, Que al hallarte en su camino Toda amarga pena olvida, Y pensando en su querida Te contempla con pasión: ¡Cuántas veces de la tarde En los últimos momentos Deliciosos pensamientos Me inspiraste, bella flor! Pensamientos regalados Más que brisas del Estío Que del triste pecho mío Mitigaban el ardor. Tú nacistes en el seno De una blanca enamorada, Que a su amante, arrebatada, Fue en sus brazos a estrechar. Y tus hojas se tiñeron, Roja flor, en el instante Que con labio palpitante Daba un ósculo a su faz. Desde entonce oscura viertes En el prado aroma leve, Que gozoso el viento bebe Al nacer la luz del sol. Y allí oculta entre la grama Eres siempre apetecida, Como símbolo de vida Para el mísero amador. ¡Feliz tú, si alguna hermosa Al cruzar el verde llano Te coloca con su mano Sobre el tierno corazón! O te enlaza en el cabello Que en cien rizos, perfumado, Por el cuello nacarado Se derrama con primor. Yo miré entre los ensueños De mi inquieta fantasia Que una virgen te ponía En sus labios de coral: Y con ojos de amor llenos, Y palabras de dulzura Me adormia en su halda pura Para nunca despertar.