Versos Spanish Antonio de Zayas En la Pirámide de Cholula

Spanish poem

En la Pirámide de Cholula

by (1871–1945)

Listen in the reader

Cuando a los campos dorada clámide tejen los vivos rayos del sol, va de Cholula por la Pirámide, lento ascendiendo, rústico estol.

Son indias flácidas, son indios rudos que de sus trajes la sordidez sufren pacientes con pies desnudos, lacios cabellos, cobriza tez.

Van dirigidos por dos ancianos, de sus facciones, de su color, que ellos respetan, porque a sus manos desciende el cuerpo del Redentor.

Y, más felices que sus abuelos, en sangre humana tintos no están, porque lustrarlos plugo a los cielos de vid con zumos y ácimo Pan.

Bajo las luces del meridiano buscan los indios más clara luz, buscan la herencia del héroe hispano, de Jesucristo buscan la Cruz.

Divino Emblema que en fausto día osó en la cúspide plantar Cortés, cuando aboliendo la idolatría alzó a la Virgen sobre el pavés.

Yérguese abajo sobre amarillas mieses, que alternan con el maíz, y salpicadas de florecillas rojas simulan persa tapiz,

torres y dombos de una mayólica que a fuego doran rayos del sol. ¡Eternos focos de fe católica! ¡Timbre del magno pueblo español!

¡Aula escondida de la sapiencia, de ovejas mansas casto redil, seguro asilo de la conciencia, del Evangelio sólido atril!

Y cuando invitan las espadañas del Santo Arcángel a la oración, de España, madre de estas Españas, siento latidos del corazón.

Madre sublime que sólo ansía conquistar almas para el Edén, y las simientes de su energía arroja al trote del palafrén.

Madre de huestes acicaladas en escameles de adversidad, y que en las hojas de sus espadas blanden la antorcha de la verdad.

Madre robusta de hombres honrados que a hacer, apenas calla el clarín, van con las rejas de sus arados de cada yermo fértil jardín.

Y en balsas frágiles surcan los ríos, aunque los cauces rompa el ciclón, y escollos salvan, burlan bajíos las manos puestas sobre el timón.

Tocad alegres, tocad campanas, que en las canciones que balbucís oigo las fuertes voces hispanas de Bernal Díaz y de Solís.

Y en esta tierra doquier escucho dejos hidalgos de mi solar, y a ella la lengua me acerca mucho más que me aparta de atlante el mar.

Y de sus himnos la melodía es vaga y ágil evocación de peteneras de Andalucía, jotas del Ebro, Cinca y Jalón.

Zorcicos, fieles ecos de Euscaria, sardanas sobrias del catalán, y ayes galaicos, como plegaria tiernos, de gaita de rabadán.

¡Que en estos campos, donde opulentos trigos esmalta rojo ababol, hasta las aguas, hasta los vientos cuentan sus cuitas en español!