Spanish poem
Ríñenme, Bella Enarda
by Gaspar Melchor de Jovellanos (1744–1811)
Ríñenme, bella Enarda, los mozos y los viejos, porque tal vez jugando te escribo dulces versos. «Debiera un magistrado», susurran, «más severo, «de las livianas musas huir el vil comercio». «¡Qué mal el tiempo gastas!» predican otros. Pero, por más que todos gruñan, tengo de escribir versos: quiero loar de Enarda el peregrino ingenio al son de mi zampoña, y en bien medidos metros; quiero de su hermosura encaramar al cielo las altas perfecciones; de su semblante quiero cantar el dulce hechizo, y con pincel maestro pintar su frente hermosa, sus traviesos ojuelos, el carmín de sus labios, la nieve de su cuello; y vayánse a la... al rollo los catonianos ceños, las frentes arrugadas y adustos sobrecejos; que Enarda será siempre celebrada en mis versos.