Spanish poem
A Elvira
by José Tomás de Cuéllar (1830–1894)
¿POR qué doblegas la frente Con tan hondo sentimiento? ¿Por qué mustio, macilento, Tiene tu rostro el pesar? ¿Por qué, Elvira, tus miradas Son de duelo y amargura? ¿Por qué, Elvira, sin ventura, No sabes más que llorar?
¿En dónde está tu sonrisa Tan pura y tan hechicera? ¿Dónde van, ave parlera, Las notas de tu canción? Elvira, contén el llanto
Que viertes á todas horas, Y dime á mí por qué lloras Con tan intenso dolor?
¡Ay! de otro tiempo el recuerdo Oscilando en la memoria Tus imágenes de gloria Te trae en confusión! Te parece, pobre Elvira, Que aún á los pies de tus rejas Te está contando sus quejas El perdido rondador!
¿Crees, acaso, que lo miras Airoso, apuesto y galano, Con tus caricias ufano, Dueño de tu corazón? ¿Crees que vive todavía Lleno de amor y ternura Y dándote la ventura Que le diste con tu amor...?
¡Pobre Elvira, cual te engañas! ¡Que transición tan amarga!
Que pena tan dura y larga Sucedió á fugaz placer! Llora, sí; viertan tus ojos Las lágrimas á raudales, Que son eternos los males Que te dejó tu pasión.
Doblega triste la frente Desventurada en el mundo, Que paga el dolor profundo Con duro sarcasmo vil. Llora, llora, pobre Elvira, Y doblega la cabeza, Que quien perdió su pureza Debe llorando vivir....
El mundo nunca perdona. La sociedad escarnece Al que sin honor padece Aunque llore de dolor. Busca, Elvira infortunada, En otra fuente consuelo: Pon los ojos en el cielo Y alcanzarás el perdón.