Spanish poem
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LA RAZA HUMANA De la prole perversa y corrompida, a los vicios y crímenes extraño, exceptuado por Dios, familia y vida salvó Noé del tremebundo baño. Salió, como quien dice, en una tabla; pasó el turbión; desembarcó sin daño su gente; mas apenas tomó tierra, ya entre ella (aun es el Génesis quien habla) se declararon síntomas de guerra. Cam, que era alegre, se burló del viejo; Sem y Jafet entre los dos mediaron; mas Cam, de sus hermanos comedidos despreció el ruego, desechó el consejo, y cerró a sus palabras los oídos. Los síntomas de guerra se aumentaron; y en una posición al fin se hallaron tan fuera de equilibrio, tan precaria, que a comprender los hombres empezaron que la separación es necesaria.
Quiebra la asociación de la familia; divídese la estirpe en tres partidos; Cam se instituye jefe de su bando; Sem y Jafet, aunque a Noé obedientes, van haciéndose aparte con sus gentes. Pronto nadie se atiende, ni se auxilia, del amor, la amistad y el parentesco poco a poco los lazos aflojando; a su genio mordaz y picaresco da suelta Cam; no hay medio de que hable, ofensivo sin ser e insoportable. Maldícele Noé; y mal prevenidos todos, unos por otros, y llevando en sus tres corazones resentidos, o recuerdos de hiel, u odio profundo, por la tierra se esparcen, engendrando tres enemigas razas en el mundo.