Versos Spanish José Zorrilla 17

Spanish poem

17

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A la mañana siguiente y apenas despuntó el sol, ya Don Cesar á la puerta del convento se apostó: y apenas abrió el portero el claveteado porton, en un rincon de la iglesia cual siempre se colocó. La hora de los oficios vibró lenta en el reló, y doblaron las campanas con desusado clamor. Fueron al coro las monjas saliendo de dos en dos, y colocándose fueron de un féretro en derredor; y en vez de salmos alegres de los justos en loor los salmos de los difuntos cantaron en ronco son. Sus solícitas miradas por todo el coro tendió Don Cesar, mas quedó al punto petrificado de horror. La sangre cesó en sus venas de hervir, y en el corazon como témpano de hielo toda á un tiempo se agolpó. Espesa niebla en los ojos con rápida oscilacion le confundió los objetos, y al cabo le mareó. —Es ella! dijo espantado, y entendiendo con pavor todo el horror del suceso ante las verjas cayó!

La muerte de Beatriz, con religioso temor, un hombre al volver en sí ya en la calle le contó. Y aunque dió á toda la historia profana interpretacion, en ella entendió Don Cesar el llamamiento de Dios. Bañado en amargo llanto á los pies de un confesor el espantoso relato depuso de su pasion. El amor de Beatriz, con el rapto que intentó, y la muerte de Don Carlos hecha en la noche anterior; y traspasada su alma de hondísima contracion, á las montañas de Córdoba desesperado volvió. Mas no pensó en habitarlas como oculto salteador, sino como penitente pidiendo al cielo perdon.