Spanish poem
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LOS FENICIOS Progenie inteligente, los fenicios con su comercio extienden la cultura, y de la ilustración los beneficios desde la india al África derraman; sus ciudades, sin par en hermosura, fundan junto a la mar; se desparraman, buscando nuevas costas, en bajeles; y el oro de Sabá, las aromosas gomas de Arabia, las sabrosas mieles del Arad, las maderas olorosas del Líbano, los vinos saludables de las islas de Grecia, los tejidos de Biblos y Sidón, las admirables púrpuras de los mantos, que eran ropa de los reyes no más, desde el retiro de su opulenta capital de Tiro, llevan al Asia, al África y Europa.
Al adelanto universal propicia, útil al Universo, creadora del comercio, y del bien propagadora, ¿en qué paró la ilustración fenicia?
Envidiando la altura a que levanta su raza el fruto de su activo giro, hollaron gloria y opulencia tanta, Nabucodonosor bajo su planta, bajo los pies de su caballo Ciro. Quiere decir, sacando un consiguiente claro de estos históricos pasajes, que a la raza fenicia, inteligente, se merendó otra raza de salvajes, más bestia que ella, pero más valiente.